El acristalamiento es el componente que ocupa la mayor parte de la superficie de una ventana y determina, en gran medida, sus prestaciones térmicas, acústicas y de seguridad. En España, la elección del tipo de vidrio está condicionada tanto por el clima de la zona como por los requisitos del Código Técnico de la Edificación (CTE).

Vidrio monolítico simple

El vidrio simple, formado por una sola lámina sin cámara, se utilizó de forma generalizada en la construcción española hasta finales del siglo XX. Su transmitancia térmica es elevada y su capacidad de aislamiento acústico limitada. En la actualidad, el CTE no permite su uso en nuevas construcciones residenciales de la mayoría de zonas climáticas, aunque sigue presente en el parque edificatorio existente.

El espesor estándar de este tipo varía entre 4 y 6 mm para uso residencial. Su valor U se sitúa alrededor de 5,7–5,8 W/m²K, lo que supone una importante pérdida energética en climas con oscilación térmica notable.

Doble acristalamiento

El doble acristalamiento, también denominado unidad de vidrio aislante (UVA) o doble vidrio, consiste en dos láminas de vidrio separadas por un espacio cerrado herméticamente, denominado cámara. Esta cámara puede estar rellena de aire deshidratado o de un gas con menor conductividad térmica, como el argón.

Composición habitual

Una configuración típica se expresa como 4/16/4: dos láminas de 4 mm separadas por una cámara de 16 mm. Las cámaras de mayor anchura (hasta 20 mm) no siempre mejoran las prestaciones, ya que pueden generar convección interna.

El gas argón, al ser más denso que el aire, reduce la convección y la transmisión de calor a través de la cámara. Su concentración inicial suele ser superior al 90% en unidades de calidad.

Los valores de transmitancia térmica del conjunto vidrio (Ug) en un doble acristalamiento con cámara de argón y vidrio estándar se sitúan habitualmente entre 1,0 y 1,4 W/m²K, dependiendo del espesor de la cámara y el tipo de vidrio empleado.

Vidrio de baja emisividad (Low-E)

Los vidrios de baja emisividad incorporan un recubrimiento metálico de óxidos aplicado sobre una de las caras interiores de la unidad de vidrio aislante. Este recubrimiento reduce la emisión de calor infrarrojo a través del vidrio, mejorando el aislamiento térmico sin afectar de forma significativa a la transmisión de luz visible.

Se distinguen dos tipos principales según el proceso de fabricación:

  • Baja emisividad por vía húmeda (soft coat o pyrolytic): el recubrimiento se aplica durante el proceso de fabricación del vidrio. Es más resistente a la manipulación.
  • Baja emisividad por vía seca (hard coat o MSVD): el recubrimiento se aplica por deposición al vacío. Ofrece valores de emisividad más bajos y mayor rendimiento térmico, pero requiere protección en cámara.

La combinación de doble acristalamiento con argón y vidrio de baja emisividad puede reducir el valor Ug hasta valores próximos a 0,6–0,7 W/m²K en soluciones estándar comerciales.

Perfil de ventana de madera con vidrio aislante
Perfil de ventana con unidad de vidrio aislante integrada. Imagen: Wikimedia Commons (CC)

Triple acristalamiento

El triple acristalamiento incorpora tres láminas de vidrio y dos cámaras independientes, lo que permite alcanzar valores Ug inferiores a 0,5 W/m²K. Su uso está más extendido en países con climas fríos del norte y centro de Europa, y en España se aplica principalmente en zonas climáticas D y E.

Entre sus consideraciones prácticas se encuentran el mayor peso del conjunto —que puede superar los 40 kg/m²— y la necesidad de carpinterías reforzadas. Además, el factor solar es generalmente menor que en el doble acristalamiento, lo que puede reducir las ganancias solares pasivas en invierno.

Vidrio laminado y de seguridad

El vidrio laminado se compone de dos o más láminas unidas por una o varias películas de butiral de polivinilo (PVB) u otros polímeros. En caso de rotura, los fragmentos quedan adheridos a la lámina intermedia, reduciendo el riesgo de cortes.

La norma UNE-EN 12600 clasifica los vidrios laminados según su comportamiento frente al impacto pendular. En España, el CTE establece en su DB-SUA los casos en que es obligatorio el uso de vidrio de seguridad: superficies acristaladas accesibles a los usuarios en determinadas condiciones de altura y situación.

Los vidrios laminados con varias capas de PVB también ofrecen mejoras en el aislamiento acústico, ya que la lámina polimérica actúa como elemento amortiguador de vibraciones.

Consideraciones según zona climática

El CTE divide el territorio español en cinco zonas climáticas (A, B, C, D, E) con valores máximos de transmitancia térmica para huecos según el documento DB-HE1. Las exigencias son más restrictivas cuanto mayor sea la severidad climática de la zona. Así, en zonas D y E (como el interior peninsular o zonas de montaña), los requisitos de aislamiento térmico son más elevados que en la zona A (sur peninsular y Canarias).

En zonas del sur y levante, con veranos calurosos, el factor solar del acristalamiento cobra especial importancia para limitar la ganancia de calor solar y reducir la demanda de refrigeración.

Referencias

Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HE Ahorro de Energía: codigotecnico.org

UNE-EN ISO 10077-1: Características térmicas de ventanas, puertas y persianas — Cálculo de la transmitancia térmica.